HISTORIA Y CULTURA · ESCOCIA SIN LÍMITES
Brujería y magia en Escocia
Creencias, miedo y memoria de la caza de brujas
En Escocia, las historias de magia aparecen entre callejones, objetos antiguos y paisajes que invitan a imaginar. Pero detrás de la palabra «bruja» también hay personas reales, acusaciones y vidas truncadas. Conocer esa diferencia cambia la forma de escuchar un relato y de mirar los lugares que visitamos.
Por Andrés Val · Mundo Escocia
La magia en la vida cotidiana
Antes de acercarnos a los juicios conviene detenerse en las creencias de la gente. Una enfermedad, la pérdida del ganado o una sucesión de desgracias podían buscar explicación en fuerzas sobrenaturales. La magia popular ofrecía protección y respuestas en una vida llena de incertidumbres.
Las colecciones de National Museums Scotland conservan amuletos, piedras y pequeños objetos a los que se atribuían propiedades curativas. Algunos se sumergían en agua mientras se pronunciaban palabras o plegarias. Otros se llevaban encima para proteger a personas o animales. Incluso ciertas puntas de flecha prehistóricas se interpretaban como proyectiles de las hadas.
Estos objetos nos hablan de lo que sus propietarios creían y esperaban. Una piedra guardada con cuidado podía representar el deseo de sanar, proteger a un hijo o salvar una vaca de la que dependía la familia. Verlos desde esa perspectiva ayuda a entender su importancia, sin atribuirles poderes reales.
Del remedio al supuesto maleficio
La idea de que alguien podía utilizar poderes ocultos para causar daño era distinta de buscar protección mediante un amuleto. Los historiadores llaman maleficium a esa supuesta magia dañina. A ella se añadía otra interpretación: que las personas acusadas habían recibido sus poderes a través de un pacto con el diablo.
Para ciertas autoridades, aquel pacto convertía una sospecha vecinal en una amenaza contra la comunidad cristiana. Lo que hoy puede parecernos un relato fantástico tuvo consecuencias muy concretas cuando pasó a formar parte de una acusación.
Cuándo se persiguió la brujería en Escocia
Las grandes cazas de brujas escocesas pertenecen sobre todo a los siglos XVI y XVII, en la Edad Moderna. La imagen de una persecución exclusivamente medieval resulta engañosa. Según National Records of Scotland, la brujería fue delito entre 1563 y 1736, y sus expedientes aparecen en distintos fondos judiciales y eclesiásticos.
La ley de 1563 castigaba con la muerte la práctica de la brujería, la hechicería y la nigromancia. Su alcance incluía también acudir a quienes supuestamente ofrecían esos servicios. Así, la norma daba una dimensión penal a unas creencias que podían estar presentes en la vida cotidiana.
Religión, poder y vigilancia
Tras la Reforma protestante, la Iglesia escocesa intensificó la vigilancia de las conductas y creencias de la población. Los comités parroquiales, conocidos como kirk sessions, intervenían en cuestiones de disciplina religiosa y podían reunir testimonios sobre presunta brujería. Los juicios penales, sin embargo, correspondían a tribunales civiles.
Esta colaboración entre autoridades religiosas y seculares ayuda a comprender la persecución. Había un deseo de imponer una sociedad considerada piadosa, pero también conflictos locales y personas dispuestas a interpretar una desgracia como el resultado de una acción maligna. No basta con atribuir todo a una única causa.
Jacobo VI y las brujas de North Berwick
Uno de los episodios más conocidos se desarrolló en torno a North Berwick, en East Lothian, a partir de 1590. Las tormentas relacionadas con los viajes del rey Jacobo VI y Ana de Dinamarca se asociaron a un supuesto ataque sobrenatural contra la pareja real. La sospecha de brujería alcanzó así el centro del poder.
Jacobo participó personalmente en interrogatorios. La implicación del monarca dio un peso extraordinario a aquellos procesos: las acusaciones ya no se referían solamente a desgracias sufridas por vecinos, sino a una presunta conspiración contra el rey.
Agnes Sampson: un nombre detrás del proceso
Agnes Sampson, conocida como sanadora en East Lothian, fue una de las acusadas. La investigación histórica sobre Holyrood explica que inicialmente negó las imputaciones y que, después de sufrir tortura, confesó lo que se le exigía. Fue condenada y ejecutada en Edimburgo en 1591.
Los documentos permiten estudiar las acusaciones y la actuación de las autoridades. Una confesión obtenida bajo coacción no demuestra que hubiera ocurrido una reunión con el diablo ni que alguien provocara una tormenta. Recordar cómo se produjo ese testimonio es esencial para no repetir la versión de los perseguidores como si fuera un hecho.

Del Malleus Maleficarum a Daemonologie
El Malleus Maleficarum, conocido como «Martillo de las brujas», fue uno de los tratados europeos más influyentes sobre brujería. Su primera edición apareció en 1486–1487. Combinaba argumentos sobre la existencia de la hechicería con explicaciones de sus supuestos efectos y propuestas para perseguirla judicialmente.
Fue una obra difundida y reeditada, pero no conviene convertirla en la explicación automática de cada proceso escocés. El contexto de cada lugar, sus tribunales y sus autoridades también importaba. Los libros ayudan a entender las ideas que circulaban; los expedientes muestran cómo se aplicaban las acusaciones a personas concretas.
En 1597, Jacobo VI publicó Daemonologie. La obra refleja su convicción de que la brujería existía y debía castigarse. Que un rey escribiera sobre este asunto muestra hasta qué punto aquellas ideas podían formar parte del pensamiento de las élites. El temor a la magia no quedaba limitado a las creencias populares.
Quiénes fueron las personas acusadas
El Survey of Scottish Witchcraft, de la Universidad de Edimburgo, reúne 3.837 personas acusadas, aunque la documentación conservada tiene lagunas. El 84 % eran mujeres. Esa cifra se refiere a acusaciones, no al número de ejecuciones: para muchos casos desconocemos el desenlace.
También conviene revisar la imagen de la anciana solitaria que vivía al margen de la sociedad. Entre las personas perseguidas había mujeres casadas, sirvientas y familias integradas en sus comunidades. Tampoco todas eran comadronas o sanadoras. Reducirlas a una sola figura oculta la variedad de sus vidas.
Cómo se construía una acusación
Las declaraciones de vecinos, las confesiones y los nombres proporcionados por otros acusados podían alimentar los procesos. En algunos interrogatorios se recurrió a la privación del sueño y a otras formas de tortura. Una denuncia podía abrir el camino a nuevas detenciones.
Al leer estos casos, merece la pena preguntarse quién estaba hablando, bajo qué presión y quién dejaba constancia de sus palabras. Los archivos son indispensables, pero no siempre conservan la voz de la persona acusada en condiciones de libertad. También reflejan las preguntas y expectativas de quienes investigaban.
Lugares para acercarte a esta historia
Castlehill y el Witches’ Well
Junto a la explanada del castillo de Edimburgo se encuentra el Witches’ Well, un pequeño monumento que recuerda a las personas perseguidas por brujería. Fue encargado en 1894 por Patrick Geddes y diseñado por John Duncan. Es fácil pasar de largo si subes hacia el castillo pendiente de las vistas.
Su decoración y su placa reflejan también la época en que se creó. Algunas interpretaciones antiguas seguían atribuyendo conocimientos especiales a las víctimas. Por eso interesa mirar el monumento como un lugar de memoria y, al mismo tiempo, preguntarse cómo ha cambiado nuestra manera de contar esta historia.
Holyrood y North Berwick
Holyrood fue escenario de interrogatorios durante el pánico de North Berwick. Conocer ese episodio añade una perspectiva distinta al palacio y a la figura de Jacobo VI. En North Berwick, los restos de la antigua iglesia de St Andrew, junto al puerto, permiten situar uno de los lugares que aparece en las acusaciones.
Visitar estos espacios no exige buscar una experiencia de terror. Puedes recorrerlos prestando atención a las personas implicadas, al funcionamiento del poder y a la distancia entre un paisaje actual y lo que sabemos de su pasado.
Historia y leyendas en Edimburgo
En un paseo por la ciudad encontrarás también relatos de fantasmas, cementerios y personajes temidos. Tienen su propio interés como tradición narrativa. Conviene distinguirlos de los procesos por brujería documentados: compartir un ambiente misterioso no convierte dos historias en el mismo acontecimiento.

Recordar a las víctimas más allá del misterio
La persecución fue perdiendo fuerza y la legislación contra la brujería se derogó en 1736. Ese cambio no hizo desaparecer de golpe las supersticiones. La historia de las creencias y la de su castigo judicial siguieron caminos diferentes.
Acercarse a este pasado permite disfrutar de una visita con más preguntas y menos tópicos. Detrás de cada nombre hubo una familia y una comunidad. Cuando el relato se detiene ahí, la historia gana profundidad: ya no vemos únicamente un escenario inquietante, sino las consecuencias humanas de convertir el miedo en certeza.
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Escucha Brujería y magia
En este episodio de Escocia sin límites te acompaño por las creencias y la persecución de la brujería en Escocia. Puedes escucharlo aquí mientras sigues explorando esta parte de nuestra historia.

Abrir el episodio en iVoox · 20:04 min
Fuentes y lecturas para ampliar
- Universidad de Edimburgo: Survey of Scottish Witchcraft
- Universidad de Edimburgo: contexto y mapa de las acusaciones
- National Museums Scotland: amuletos y magia popular
- National Museums Scotland: Jacobo VI
- National Records of Scotland: archivos de los procesos
- Texto de la ley escocesa de 1563
- National Trust for Scotland: mitos sobre las personas acusadas
- Curious Edinburgh: Holyrood y Agnes Sampson
- Cambridge University Press: edición académica del Malleus Maleficarum
- Culture Edinburgh: Witches’ Well

